Menú Principal:
PROYECTO EDUCATIVO > Estio de Escuela
Nuestra misión de educación integral, concibe a la persona como singular, social y trascendente.
DIMENSIÓN SINGULAR :
Acoger a los alumnos en la originalidad de su persona.
Respetar y dar cauces a su creatividad.
Colaborar con medios idóneos al desarrollo de su potencial de aprendizaje.
Orientar a cada uno según sus necesidades e intereses.
Ayudarles en la autoestima y valoración personal.
Despertar valores como la admiración por la belleza, ternura, comprensión, gratuidad y alegría.
Educar en la libertad y para la libertad.
Fomentar el amor al trabajo y el esfuerzo como realización personal.
Descubrir su opción en la vida.
DIMENSIÓN SOCIAL:
Alcanzar una maduración afectiva y de relación con los otros.
Entender el trabajo como aportación personal en la transformación de la sociedad.
Favorecer el respeto, la acogida y la convivencia pacífica: educar para la paz.
Despertar el juicio crítico para hacer una lectura objetiva de las realidades y acontecimientos sociales.
Cultivar la colaboración y corresponsabilidad en la tarea de la escuela y en el ámbito familiar y social.
Aceptar las diferencias entre las personas, los pueblos y grupos sociales, educando en la interculturalidad.
Cuidar y defender el medio ambiente como respeto a la vida y patrimonio social.
DIMENSIÓN TRASCENDENTE:
1) Transmitir el mensaje evangélico
Dar una visión cristiana de la persona y del mundo a través de todas las áreas.
Impartir a todos una cultura religiosa seriamente fundamentada en la teología actual.
Favorecer los grupos de pastoral con niños, adolescentes y jóvenes.
Respetar las opciones de fe de los alumnos pertenecientes a otras religiones.
2) Expresar y celebrar la fe cristiana.
Cuidar los signos cristianos y vida sacramental en el ambiente de nuestro centro.
Tener en cuenta la pedagogía de los signos religiosos.
Organizar celebraciones comunitarias de la fe.
Iniciar en la oración potenciando en nuestros centros la “oración continua”.
3) Acompañar a los alumnos en su progresivo compromiso cristiano.
Tomar conciencia de que todos los educadores somos responsables de la misión evangelizadora de la Iglesia.
Dedicar tiempo, esfuerzo y entusiasmo a tareas específicas pastorales.
Compartir lo que somos y tenemos, principalmente con los más necesitados de nuestro entorno.
Dar pasos para que nuestras comunidades educativas se vayan transformando en comunidades de fe.
Implicar a la familia en el proceso de crecimiento en la fe de sus hijos.
Ayudar a los alumnos a descubrir su opción vocacional.
Participar en la pastoral parroquial y diocesana.
Sub-Menú: